domingo, 11 de noviembre de 2007

Lo dijo

Marguerite Yourcenar: "Con el tiempo me convertí en un escritor que ocasionalmente era mujer". No hay diferencias de género al abordar una ficción y dar voz a sus personajes. Sólo al comienzo de la escritura, las mujeres, como colectivo o como sujetos, pueden transparentar su voz, la visión diferente. Los hombres que escriben no se enfrentan a ese dilema, porque narran desde la convicción de que su voz masculina es universal. Las narradoras contemporáneas han conquistado o están a punto de conquistar esa visión universal o global.

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