lunes, 16 de noviembre de 2015

La ópera María Moliner

"Estando yo solita una tarde..." Así narró María Moliner la decisión de abordar un Diccionario (el Diccionario de Uso del español, DUE) una tarde en la que se dio cuenta que tenía cincuenta y dos años y un deseo grande de hacer algo más que ser bibliotecaria en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid. Haría el Diccionario que faltaba, el que hubiera querido encontrar cuando consultaba el DRAE y solo encontraba y vocablos sin definir que remitían a otros, los círculos viciosos.
Paco Azorín, el director de escena de la ópera de María Moliner que se estrenará en 2016, encontró en una librería en 2011 "El exilio interiór. La vida de María Moliner" (Turner), lo leyó y pensó que Moliner era una desconocida que merecía, como mínimo, una ópera. Se puso en marcha y, como se lee en el Heraldo, la ópera ya está programada en La Zarzuela para abril de 2016.

http://www.heraldo.es/noticias/heraldo_premium/cultura_ocio/2015/11/14/el_teatro_zarzuela_estrenara_abril_opera_sobre_vida_maria_moliner_629954_2091033.html

lunes, 9 de noviembre de 2015

Zenobia Camprubí hizo (casi) todo lo que quiso

Cuando leí los Diarios de Zenobia Camprubí descubrí una mujer diferente a la que tenía entonces en el imaginario. Es cierto que su vida con Juan Ramón no fue fácil y que le restó tiempo y energía para hacer todo lo que le apetecía y necesitaba hacer. Pero no lo vivió como una condena -sí como una carga a veces- ni como una merma de libertad. Por eso, al escribir mi semblanza de Zenobia Camprubí -incluida en Las republicanas "burguesas"(Punto de Vista Editores/Sílex)-, expresé mi discrepancia con ese idea agorera y fatalista que presentaba a la esposa del poeta como una víctima. He escuchado y leído muchas veces que Zenobia fue sumisa y que Juan Ramón le impidió realizarse. No es cierto, tal como están corroborando las nuevas publicaciones sobre la vida y obra de Camprubí. La profesora Emilia Cortés lleva años investigando y editando la correspondencia de Zenobia y asegura, con el conocimiento que tiene de ella, que hizo lo que quiso con su vida. Y así fue, en cierto modo.
Era consciente de que podía haber hecho una obra propia -y en parte la llevó a cabo como traductora y escritora de textos propios-, pero en realidad sus intereses eran múltiples y no estaba en su meta abordar una obra propia de envergadura. El mundo de Juan Ramón era su mundo, no un peso muerto ni un universo extraño. Otras amigas suyas comprometidas con la educación y los derechos de la mujer, como Isabel Oyarzábal, gozaron de mayor libertad para desarrollar sus propios talentos. Oyarzábal, otra de las republicanas "burguesas", compaginó su labor de periodista y narradora con sus inquietudes políticas y sociales, aunque no llegara a ser una gran  escritora. Camprubí siguió otro camino, y siendo práctica y emprendedora como era, fue traductora, colaboradora de Juan Ramón, mujer de negocios -en su tienda de Arte popular dio trabajo a Constancia de la Mora en una época en la que las señoras bien no trabajaban- y colaboradora de múltiples causas sociales. Renunció a desarrollar sus talentos al cien por cien, pero fue una renuncia consciente de todo lo que ganaba al lado de Juan Ramón. Fue su elección, una opción muy alejada del papel tradicional de esposa de escritor anulada -y obnubilada- por la celebridad del marido.
En la presentación de Las republicanas "burguesas", la escritora Laura Freixas comentó con agudeza, que le sorprendía que Zenobia Camprubí no hubiera hecho autocrítica ni se lamentara ni un segundo de haber perdido quizás sus propias oportunidades por facilitar la creación de Juan Ramón.  Carmen Baroja, por el contrario, sí manifestó en sus memorias su malestar y hasta amargura por no haber podido dedicarse al arte y la literatura como sus hermanos varones. Pero sus trayectorias no son iguales. Zenobia no se lamentaba de su vida porque había intentado siempre vivirla plenamente. Carmen Baroja, por el contrario, hubiera querido vivir otra vida. Ahí residía la diferencia.
No obstante, no sería lógico dar la vuelta a la tortilla y convertir a Zenobia en un icono del feminismo y de la liberación de la mujer, y menos aún trasladar su modelo a estos tiempos. Fue una adelantada a su tiempo, sí, y su vida fue en cierto modo privilegiada, pero no es un modelo universal a seguir. No en nuestro tiempo.


sábado, 26 de septiembre de 2015

La figura de Manuel Batolomé Cossío en su correspondencia

La reciente publicación de Manuel B.Cossío a través de su correspondencia, 1879-1934, de Ana María Arias de Cossío y Covadonga López Alonso, rescata un tiempo histórico en el que este gran pedadogo y continuador de la obra de Francisco Giner de los Ríos fue una figura clave.
Adjunto un enlace del video de la presentación del libro en junio de este año en la Residencia de Estudiantes, con la intervención de las autoras. La obra, como explicó Ana María Arias de Cossío, nació al entregarle su tía Natalia Cossío esta ingente correspondencia para que la estudiara y la editara tras suprimir algunos párrafos de carácter íntimo. Un gran testimonio del creador de las Misiones Pedagógicas, con su excelente cosecha de bibliotecas rurales, algunas de ellas puestas en marcha por María Moliner. sin olvidar en medio de tantas empresas intelectuales, su dedicación al estudio de la pintura y en  particular a la obra de El Greco, de quien era un gran experto.





http://www.edaddeplata.org/edaddeplata/Actividades/actos/visualizador.jsp?tipo=2&orden=0&acto=6209.

lunes, 7 de septiembre de 2015

La ópera María Moliner en la primavera de 2016

El director de escena Paco Azorín, en una entrevista para Elconfidencial en la que hablaba ayer de sus próximo proyectos musicales y su interés por la ópera y la zarzuela, explica el atrevimiento que le llevó a crear la ópera María Moliner. Esta ópera se estrenará en el teatro de La Zarzuela de Madrid en la primavera de 2016.





Así explica la génesis de su proyecto: 

"Un buen día doy con una biografía de Inmaculada de la Fuente sobre el personaje. Sabía muy poco de María Moliner. Sabía, como todo el mundo, que era la autora de un diccionario. Siempre la tenía en la estantería: María Moliner en dos tomos. Descubrí que hay un personaje fascinante detrás y muy representativo del siglo XX. Un siglo que ha tenido dos guerras mundiales, una Guerra Civil en España tan dura que sufrió en carne propia… Me dio la sensación de que ahí estaba la vida de una mujer completamente apasionante y desconocida. Supongo que por eso me entró la necesidad de reivindicar esos personajes tan maravillosos del siglo XX que han quedado eclipsados, sobre todo si hablamos de mujeres.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Un recuerdo para la autora de "Nada" : Carmen Laforet o la indecisión

Es el aniversario del nacimiento de Carmen Laforet, nacida el 6 de septiembre de 1921. Casi centenaria ya. Novelista de una novela deslumbrante y de relatos y novelas cortas espléndidas. Y de otras novelas que ella trató de que fueran mejor que "Nada" pero que para los lectores se quedaron detrás de su primera gran novela.
Se ha dicho que Laforet es de esa estirpe de novelistas de una sola novela, como Juan Rulfo. En parte sí, aunque ella sí escribió otras más. Pero también es cierto que "Nada" es la más destacada y que la misma autora se fue despidiendo de la escritura al mismo tiempo que trataba de seguir en la brecha. Se ha hablando ya de los fantasmas de Carmen Laforet, de la tensión entre su deseo de progresar en su obra y su necesidad de vagabundear y de sentirse libre. Se ha dicho que fue una escritora a la fuga. Y hoy pienso que fue también indecisa, dubitativa, insegura: todo lo que no le convencía lo iba tirando, quemando, aniquilándolo. Fue un proceso de desafecto hacia la escritura misma y a la vez el inicio de una enfermedad depresiva que la llevó a la desconexión y al silencio.
He escrito un estudio biográfico amplio sobre Carmen Laforet en "Mujeres de la posguerra". Y un artículo publicado en la revista literaria CLARÍN: "El silencio roto de Carmen Laforet".
Aunque ya he publicado en este sitio el enlace, vuelvo a adjuntarlo.

Dos citas de Las republicanas "burguesas" en dos entrevistas a la escritora Lourdes Ventura

A la escritora y crítica literaria de El Cultural le ha gustado el libro de Las republicanas "burguesas" (Punto de Vista Editores/Sílex), No en vano lo ha recomendado como lectora de verano en dos entrevistas que la hicieron al inicio de las vacaciones. Adjunto los enlaces

:http://salamancartvaldia.es/not/90553/-el-fracaso-de-la-educacion-es-tambien-el-del-futuro-/



http://revistas.educa.jcyl.es/revista_digital/index.php?option=com_content&view=article&id=3158&catid=30&Itemid=82







En las imágenes Matilde Ucelay, primera española que consiguió el título de arqutecto, expedientada en el franquismo, imagen de la portada de Las republicanas "burguesas" (Zenobia Camprubí) y María Brey, bibliotecaria depurarada y "desterrada" a Huelva hasta recuperar su plaza.

viernes, 12 de junio de 2015

Isabel Oyarzábal de Palencia

Aniversario del nacimiento de Isabel Oyarzábal de Palencia (Málaga, 1878-México, 1974), escritora, feminista y socialista. Tras el golpe militar de 1936 que el Gobierno no consiguió frenar y que aunque no triunfó desencadenó la Guerra Civil, Isabel Oyarzábal fue enviada a Suecia como ministra plenipotenciaria para sustituir al embajador, afín a los golpistas. La biografía de Isabel Oyarzábal esta incluida en Las republicanas "burguesas" (Punto de Vista Editores/Sílex, Madrid, 2015)









Cito el primer párrafo del retrato de Isabel de Oyarzábal que aparece en Las republicanas "burguesas":


Hay vidas que además de ser lo que son, evocan atmósferas colectivas.
Con sólo nombrarlas se puede captar el sentir de su
generación. Su propia historia se nutre de trazos generacionales
comunes en los que confluyen otras peripecias vitales. Isabel
Oyarzábal Smith (Málaga, 1878-México, 1974), conocida como
Isabel de Palencia tras adoptar el apellido de su marido, o como
Ella Palencia dentro de su círculo íntimo, formó parte de la minoría
de mujeres que alcanzó relevancia durante la Segunda República,
a pesar de que desde un punto de vista biográfico se la
podría situar en una generación anterior, la del 14 del siglo XX. O
incluso con algunas reminiscencias de la del 98.En el fondo, hubo
muchas mujeres e identidades en Isabel o Ella Palencia. Tantas
que hasta utilizó el seudónimo de Beatriz Galindo para firmar
las Crónicas Femeninas que publicó en El Sol. La suya fue una vida
intensa, versátil y difícil de clasificar. Ya desde su juventud experimentó
una especie de carrera contra reloj para llevar a cabo sus
múltiples proyectos. Su biografía sugiere que hubo otras formas
de ser mujer en España en el primer tercio de siglo XX.