sábado, 10 de agosto de 2013

Las sorpresas del verano

Todo lector tiene su orden particular en su propia biblioteca. Puede quesus libros no estén clasificados de forma racional, pero sabe lo que le gusta, lo que recomendaría o lo que no se puede perder. En ese esquema entran a veces de forma subrepticia algunos ejemplares extraños: libros por los que sintió cierta curiosidad, pero no mucha; obras que le regalaron quienes quizás no le conocían bien, o incluso títulos que llegaron a sus manos por razones profesionales. Al final, hay un sector de libros que queremos leer algún día, tal vez, si se tiene tiempo. Y si no se leen, no importa. Pero sí, hay muchos libros que merecen ser leídos, aunque no entren en nuestro canon personal. Y el verano propicia esos descubrimientos o redescubrimientos. Total, no estamos seguros si vamos a leer mucho o poco, y a veces entre los libros que sí queremos leer metemos alguno que no estamos seguro de si tendremos tiempo de abrirlo. La sorpresa es cuando llegas a ese libro que estás leyendo por un escaso margen de probabilidad y llegas a la última pagina. Qué bien.

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